HORAS AHORCADAS
NOÉ AGUDO (02/marzo/2014)
Moneda al aire
Hay quienes
hacen acto de presencia un día;
estos son los
que buscan chamba y se acomodan con cualquiera.
Hay quienes
participan hasta que su candidato es descartado;
estos quieren
la chamba y el poder.
Hay quienes a
pesar de la derrota siguen luchando;
estos tienen
un ideal.
Y estos son
los imprescindibles.
A la manera de
Bertolt Brecht
Mañana
lunes sabremos quién es el nuevo director general del Colegio si el rector
decidió intervenir para contener su desastre, o si prefirió la continuidad de
la presente administración que lo llevará sin duda hasta su total desaparición.
Hemos sido testigos de múltiples acciones por parte de la comunidad del CCH para
alertar, denunciar e incluso tratar de impedir este hundimiento. Nunca como
ahora grupos de profesores −motivados por sí mismos y solicitando días
económicos o incluso asumiendo sus faltas− concertaron sus entrevistas con los
miembros de la Junta de Gobierno para denunciar el nepotismo, la corrupción, la
incompetencia intelectual y el desdén por la legislación universitaria que se
han apoderado de la dirección del Colegio.
También presenciamos el uso impúdico que se
hace de sus recursos para la autopromoción; las presiones, amenazas y extorsión
a quienes realizan una comisión o, peor aún, deben su trabajo a la directora
(por haber sido contratados sin los requisitos indispensables, no porque el
Colegio sea de ella), para acudir dócilmente a expresar “su deseo” de que
continuara. Aquí también se incluye a los que disfrutan alguna prebenda (plazas
de carrera, empleo a familiares, etc.) o detentan un cargo… En fin, prácticas que
despiden un hedor miasmático. Guardando las distancias, entre quienes acudieron
presionados a expresarse ante los integrantes de la Junta, y los que asistieron
a la marcha por la libertad y no extradición del “Chapo”, no veo mayor
diferencia. Salvo que a estos últimos les pagaron quinientos pesos y a los
primeros sólo les justificaron la falta y, por supuesto, la promesa de que
conservarán sus canonjías y empleos. Pero, me estoy adelantando, la moneda aún
sigue en el aire y en unas horas sabremos con certeza de qué lado cayó.
También fuimos testigos de hechos deleznables
y contrarios a la vida universitaria como las amenazas, el espionaje y la
reprensión a quienes decidieron actuar guiados por su propia conciencia. Como
la velada amenaza telefónica y el chantaje a alguna profesora que valientemente
acudió a una reunión cuyo propósito era analizar los proyectos de los
candidatos a la dirección general y qué hacer para apoyar al más idóneo. Como
el indiscreto espionaje del que fuimos objeto los profesores cada vez que
organizábamos una reunión o asamblea. Peor aún: también fuimos testigos de la
sumisión bovina de otros docentes quienes, acostumbrados a obedecer y aun
reconociendo que las cosas están mal, nos decían: “Pero, ¿qué se puede hacer? Así
funciona esto”. Desde luego, es más fácil acomodarse a una situación que tratar
de cambiarla, pero esto es lo que nos diferencia de los demás seres vivos.
Además, ¿qué enseñarán a sus alumnos este tipo de profesores?
Por lo pronto, es buen momento para
preguntarnos qué hacer en caso de que continúe la actual administración en
cualesquiera de las dos modalidades en que hoy se presenta, es decir, con los
licenciados Muñoz Corona o García Palacios. En el caso del doctor Jesús Salinas
la respuesta es obvia: si él es designado debemos apoyarlo porque es el
candidato que mejor representa las aspiraciones de la comunidad del Colegio,
sobre todo en el afán de dignificarlo, rescatar sus principios y modelo, y
ponerlo en condiciones para avanzar. La posibilidad de armonizar su comunidad,
resarcir los daños académicos y recuperar el apego y respeto a la legislación
universitaria, son cuestiones que los miembros de la Junta de Gobierno y el
rector no deberían desdeñar. Pero en fin. Si es García Palacios o la actual
directora, deberán comprender que ya no podrán actuar con impunidad. La nutrida
participación de los verdaderos profesores ante la esperanza de un cambio, como
señalábamos más arriba, así lo muestra. Ignorarlos, señalarlos o incluso
perseguirlos pueden ser acciones altamente explosivas que, sumadas al descontento
que han generado el subprograma de retiro y los criterios con que se pretende
renovar la planta magisterial, hacen una letal bomba de tiempo sobre la cual se
sentarán.
Aparte, está el compromiso de los
candidatos que fueron excluidos de integrar la terna para formar un frente que
se oponga a las acciones que continúen perjudicando la vida del Colegio. El
deterioro del CCH ha sido tan evidente en los últimos años, que esta fue la
principal razón por la cual varios profesores decidieron participar. Profesores
conocedores de la vida, características y circunstancias del Colegio. Profesores
fundadores, con posgrados y todos ellos con una reconocida trayectoria
académica, sindical, de lucha e incluso de desempeño administrativo en la vida
del Colegio. Profesores que han visto la debacle hacia la cual nos dirigimos de
no hacer algo, y que por eso han decidido actuar unidos en un frente. Esto
representa un gran aliciente, porque la indiferencia y la apatía han sido los
principales ingredientes para que la corrupción, la mediocridad y la
incompetencia se apoderen de la vida del Colegio. Es tiempo de recuperarlo. La
movilización y participación de los profesores ha comenzado. Y la moneda está
en el aire.
ASAMBLEA EL MARTES:
Justamente para analizar la designación del director
general un grupo de profesores convoca a una asamblea el martes 4 de marzo. El
tema: “El futuro del CCH y el CCH del futuro”. El lugar: Sala José
Vasconcelos. La hora: 13:00 horas. La
sede: plantel Vallejo.
INVITACIÓN:
Este año se cumple el primer centenario del nacimiento de
José Revueltas, un escritor y militante heterodoxo que siempre será una
inspiración y ejemplo para el pensamiento libre, antidogmático y comprometido
con las mejores causas sociales. Ante el oportunismo y desdibujamiento de la
llamada “izquierda”, nada más necesario como la lectura y el conocimiento de la
obra y vida de José Revueltas. Realicemos una jornada en torno a estos tópicos,
y revisitemos obras tan esenciales de su pensamiento y estilo como Los días terrenales y Los errores, o volvamos a disfrutar la
sórdida belleza que encierran novelas como Los
muros de agua, El luto humano y El apando. ¿Quién dice “yo le entro”?
No hay comentarios:
Publicar un comentario