¿Quieres escribir bien?
Ningún otro libro me ha servido tanto en estos días, sobre
todo para la exposición de los distintos tipos de argumentos, como el de De la sabiduría egoísta, de Francis
Bacon, en realidad una bien selecta colección de ensayos que la editorial
Taurus hizo de un libro mayor, los Ensayos,
del gran filósofo y diplomático inglés. Como es sabido, Michel de Montaigne da
a conocer sus hermosas reflexiones en 1580, y diez años después Bacon ofrece
las suyas. Lo que significa que no sólo leyó los escritos del humanista
francés, sino que los asimiló y mejoró; esto último en cuanto al rigor
expositivo, la precisión del lenguaje y el empleo de citas de autores griegos y
latinos (argumentos de autoridad); si Montaigne los usa como motivo inspirador,
Bacon los emplea para subrayar la validez de sus razonamientos, no por nada es
el padre del empirismo.
Ambos
autores se siguen leyendo en nuestros días, y ser su lector es signo de
cultura, refinamiento y buen gusto. Al lado de Erasmo de Rotterdam, Shakespeare
y Cervantes, uno disfruta lo mejor y más alto del espíritu renacentista
plasmado en la palabra. El tono preceptivo de pasajes como las recomendaciones
que don Quijote hace a Sancho cuando se dispone a partir para gobernar su
ínsula Barataria; los consejos que Polonio obsequia a Laertes, su hijo, cuando
va a emprender un viaje al continente, y la pedagogía del hombre justo,
contenido y sabio que permea el Elogio de
la locura, son manifestaciones del ethos
renacentista, y es lo que destilan también los ensayos de Bacon y Montaigne.
Yo los
aprovecho en un aspecto menos evidente pero más indispensable para mi oficio
como redactor de textos: ningún planteamiento de ningún tema se dificulta, por
muy complejo que sea, si uno sigue el método de Bacon. Quizás por eso el
periodismo inglés ha sido un modelo de precisión y equilibrio. Es sabido que el
artículo periodístico es una derivación del ensayo, y los ensayistas ingleses crearon
el terreno más fértil para hacer del artículo una pieza sobresaliente en ese
idioma: Samuel Pepys, Jonathan Swift, Joseph Addison, Charles Lamb, Samuel
Johnson, Thomas de Quincey, Gilbert K. Chesterton y Oscar Wilde, por mencionar
algunos.
Así como la
lectura nos hace completos y la conversación nos prepara para actuar en la vida
social, así escribir nos hace precisos, dice Bacon refiriéndose a los estudios.
Sólo belleza y sabiduría. ¿Quieres escribir un buen texto? Lee a Bacon y a
Montaigne.
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