lunes, 18 de junio de 2018

¿QUIERES ESCRIBIR BIEN?


¿Quieres escribir bien?

Ningún otro libro me ha servido tanto en estos días, sobre todo para la exposición de los distintos tipos de argumentos, como el de De la sabiduría egoísta, de Francis Bacon, en realidad una bien selecta colección de ensayos que la editorial Taurus hizo de un libro mayor, los Ensayos, del gran filósofo y diplomático inglés. Como es sabido, Michel de Montaigne da a conocer sus hermosas reflexiones en 1580, y diez años después Bacon ofrece las suyas. Lo que significa que no sólo leyó los escritos del humanista francés, sino que los asimiló y mejoró; esto último en cuanto al rigor expositivo, la precisión del lenguaje y el empleo de citas de autores griegos y latinos (argumentos de autoridad); si Montaigne los usa como motivo inspirador, Bacon los emplea para subrayar la validez de sus razonamientos, no por nada es el padre del empirismo.
            Ambos autores se siguen leyendo en nuestros días, y ser su lector es signo de cultura, refinamiento y buen gusto. Al lado de Erasmo de Rotterdam, Shakespeare y Cervantes, uno disfruta lo mejor y más alto del espíritu renacentista plasmado en la palabra. El tono preceptivo de pasajes como las recomendaciones que don Quijote hace a Sancho cuando se dispone a partir para gobernar su ínsula Barataria; los consejos que Polonio obsequia a Laertes, su hijo, cuando va a emprender un viaje al continente, y la pedagogía del hombre justo, contenido y sabio que permea el Elogio de la locura, son manifestaciones del ethos renacentista, y es lo que destilan también los ensayos de Bacon y Montaigne.
            Yo los aprovecho en un aspecto menos evidente pero más indispensable para mi oficio como redactor de textos: ningún planteamiento de ningún tema se dificulta, por muy complejo que sea, si uno sigue el método de Bacon. Quizás por eso el periodismo inglés ha sido un modelo de precisión y equilibrio. Es sabido que el artículo periodístico es una derivación del ensayo, y los ensayistas ingleses crearon el terreno más fértil para hacer del artículo una pieza sobresaliente en ese idioma: Samuel Pepys, Jonathan Swift, Joseph Addison, Charles Lamb, Samuel Johnson, Thomas de Quincey, Gilbert K. Chesterton y Oscar Wilde, por mencionar algunos.  
            Así como la lectura nos hace completos y la conversación nos prepara para actuar en la vida social, así escribir nos hace precisos, dice Bacon refiriéndose a los estudios. Sólo belleza y sabiduría. ¿Quieres escribir un buen texto? Lee a Bacon y a Montaigne.     

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